En Almería el patinete eléctrico ya forma parte del día a día. Lo vemos por el Paseo, por los barrios, por las zonas comerciales… Es rápido, práctico y cómodo. Pero en los últimos años también ha aparecido una cara menos amable: su uso para cometer tirones y salir huyendo en segundos.
No hablamos de una película. Ha pasado aquí.
Calles estrechas y huida fácil
Almería tiene algo que la hace especial: sus calles estrechas, sus zonas peatonales, sus rincones donde apenas cabe un coche. Lugares con encanto… pero también complicados cuando alguien comete un robo y sale disparado en patinete.
En muchas zonas del centro y barrios residenciales, un coche patrulla no puede entrar con facilidad. Y ahí está la clave: el ladrón aprovecha esa ventaja. Se mueve por calles peatonales, gira en una esquina, cruza por un pasaje y desaparece.
En cuestión de segundos.
El método: rápido y por sorpresa
El sistema suele ser el mismo: Se acercan por detrás, ven un bolso colgado del hombro o una cadena visible, dan el tirón y aceleran.
La víctima apenas tiene tiempo de reaccionar. Muchas veces son personas mayores, sorprendidas cuando pasean tranquilamente. En algunos casos, el tirón provoca caídas y golpes, porque el susto es tan fuerte como el propio robo.

Casos que han encendido las alarmas
En los últimos años, en la provincia se han investigado varios casos en los que los autores usaban patinetes eléctricos para cometer tirones, especialmente en zonas urbanas con calles estrechas y mucho tránsito peatonal.
En algunos episodios se han atribuido cerca de una veintena de robos a un mismo autor. En otro caso, un grupo actuó durante semanas arrancando cadenas a mujeres mayores. No fueron hechos aislados de un día, sino actuaciones repetidas hasta que fueron detenidos.
Eso fue lo que hizo saltar la alarma entre vecinos.
El miedo que deja el tirón
Más allá del valor de lo robado, lo que queda es la sensación de inseguridad. El “¿y si me pasa a mí?” cuando alguien escucha el zumbido de un patinete acercándose por detrás.
El problema no es el patinete. Es quien lo usa para hacer daño. Pero está claro que la facilidad para moverse por calles peatonales y escapar por zonas donde un coche policial no puede entrar ha cambiado la forma de cometer estos robos.
Sentido común y prevención
Las recomendaciones son sencillas, aunque nadie debería tener que cambiar su forma de pasear por culpa de otros:
• Llevar el bolso cruzado y bien sujeto.
• Evitar cadenas visibles en zonas con poca gente.
• Caminar por el lado interior de la acera.
• Avisar rápidamente a la Policía si se presencia algo sospechoso.
Almería sigue siendo una ciudad tranquila. Pero como en cualquier lugar, hay quien busca nuevas maneras de delinquir. Y en este caso, las ruedas eléctricas se han convertido en aliadas de los tirones rápidos.
La ciudad mantiene su encanto, sus calles con historia y su vida tranquila. Solo toca estar atentos… porque a veces el peligro no hace ruido: pasa en silencio, sobre dos ruedas, y desaparece en la siguiente esquina.










