Si alguien todavía sabe cuántas olas de calor llevamos este verano en Almería, que nos lo diga, porque nosotros hace tiempo que perdimos la cuenta. Entre aviso y aviso, parece que el sol ha decidido quedarse a vivir aquí y, por lo que se ve, no tiene ninguna prisa por marcharse.
Hoy volvemos a estar en Alerta por temperaturas moderadamente altas, con una máxima prevista de 38 ºC. Una cifra que ya forma parte de la rutina de cualquier almeriense, aunque el cuerpo siga sin acostumbrarse
Eso sí, salir a la calle se ha convertido en todo un deporte de riesgo. Da igual que acabes de ducharte o que te hayas peinado hace cinco minutos: recorres dos calles y ya parece que te has vuelto a meter debajo del grifo. El sudor hace acto de presencia antes incluso de llegar al coche, y el maquillaje, quien lo lleve, dura menos que un cubito de hielo al sol.
A este paso van a tener que instalar aires acondicionados en pleno Paseo, poner túneles refrigerados en cada esquina o repartir abanicos y polos gratis para poder sobrevivir al trayecto entre casa y la panadería. Porque el volante del coche quema, los cinturones parecen sacados del horno y encontrar un trozo de sombra es casi como descubrir un oasis en medio del desierto.

Pero, dejando a un lado las bromas, conviene recordar que estas temperaturas pueden suponer un riesgo para la salud. Lo más recomendable es mantenerse bien hidratado durante todo el día, aunque no se tenga sensación de sed, evitar en la medida de lo posible las horas de mayor calor y, si hay que salir, hacerlo con gorra o sombrero, gafas de sol y protección solar para evitar golpes de calor y quemaduras.
También es importante prestar especial atención a las personas mayores, a los niños pequeños y a quienes padecen enfermedades crónicas, ya que son los más vulnerables ante estas altas temperaturas. Y, por supuesto, nunca hay que dejar a un menor, una persona dependiente o una mascota dentro de un vehículo, ni siquiera durante unos minutos, porque el interior puede alcanzar temperaturas extremas en muy poco tiempo.
Así que ya sabéis, paciencia, mucha agua, aire acondicionado siempre que sea posible y a sobrevivir a otro capítulo del verano almeriense. Porque viendo cómo va la cosa… todo apunta a que el calor todavía tiene cuerda para rato Sæcios









