La cuadrilla de mujeres costaleras del Paso del Cristo de la Humildad y Paciencia, perteneciente a la Hermandad y Cofradía de la Coronación de nuestra ciudad, ha hecho público su malestar ante una situación que consideran una imposición injusta y un retroceso histórico en el papel de la mujer dentro de la Semana Santa almeriense.
Durante prácticamente toda su historia, el Paso del Cristo de la Humildad y Paciencia ha sido portado por mujeres, convirtiéndose en un referente singular en la ciudad y en un símbolo del compromiso, la capacidad y la dedicación de la mujer costalera. Esta trayectoria, sostenida durante años con esfuerzo y sacrificio, ha quedado ampliamente demostrada en estaciones de penitencia exigentes, incluyendo el recorrido más largo de Almería, desarrollado siempre con solvencia y sin incidencias.
Según denuncian las costaleras afectadas, la actual Junta de Gobierno ha tomado una decisión unilateral, sin diálogo ni consenso, que ha derivado en la exclusión de más de una veintena de mujeres de la cuadrilla histórica. Estas han sido sustituidas por una cuadrilla masculina creada de forma paralela, bajo el argumento de un supuesto “refuerzo técnico” que las costaleras consideran infundado. Antes de esta medida, existía una cuadrilla femenina plenamente operativa, con relevos igualmente femeninos, capaz de asumir el trabajo sin necesidad de sustituciones.
Entre los motivos señalados para la exclusión se encuentra el aumento de la altura mínima exigida para portar el paso, eliminando este año la posibilidad de utilizar calzos, algo que sí se permitía anteriormente. Esta medida ha dejado fuera a mujeres con una larga trayectoria y amplia experiencia, tanto en este paso como en otros de distintas hermandades, mientras se facilitaba la incorporación de hombres sin que existiera una necesidad técnica real.
Las costaleras denuncian también que, pese a afirmaciones públicas que aseguran que las puertas siguen abiertas, en la práctica se ha impedido la incorporación de más de veinte mujeres, cerrando de facto el acceso a la cuadrilla. A su juicio, hablar de “reforzar” un paso que durante años ha sido portado exclusivamente por mujeres supone una desvalorización de su trabajo y una sustitución encubierta que menoscaba su dignidad.

Especialmente grave consideran el uso de un lenguaje conciliador y cristiano mientras se ejecutan decisiones que rompen una tradición histórica y vulneran derechos adquiridos. Para las afectadas, no se trata de un conflicto interno menor, sino de una injusticia que elimina el papel protagonista de la mujer en un paso que ella misma ha construido y sostenido durante años.
La cuadrilla de mujeres costaleras asegura contar con un amplio respaldo social y con el apoyo de organismos comprometidos con la igualdad y la defensa de los derechos de la mujer. Este apoyo, afirman, refuerza su reivindicación y las anima a seguir exigiendo respeto, justicia y la restitución de sus derechos.
Entre sus principales demandas se encuentran la reincorporación de las mujeres excluidas, el respeto a la historia de la cuadrilla femenina, el cese de medidas que limiten la participación de la mujer, la apertura de un diálogo real y transparente, y el reconocimiento público del papel fundamental que la mujer costalera ha desempeñado en la Hermandad y en la historia del Paso del Cristo de la Humildad y Paciencia.
Lejos de guardar silencio, las costaleras aseguran que seguirán alzando la voz por dignidad, justicia e igualdad, recordando que la humildad y la paciencia no pueden utilizarse como excusa para invisibilizar ni apartar a quienes han sido parte esencial de esta historia.









