Si estás leyendo esto desde Almería en agosto… enhorabuena, sigues vivo.
Y si estás pensando en venir: no olvides traer protector solar factor 200, chanclas anti-asfalto hirviendo y una nevera llena de polos. El verano almeriense no es para cualquiera. Es solo para valientes. Y para gente que no teme freír un huevo en el capó del coche.

El horno de Europa (con playa)
Mientras en otros sitios dicen “¡qué calor!”, aquí simplemente nos evaporamos. Pero eso sí, lo hacemos con estilo: con los pies en la arena, una caña en la mano y la frase “¿vamos al Cabo Gata?” , aunque sepamos que aparcar allí en agosto es como encontrar un unicornio.
Playas de postal (y de toalla pegajosa)
Sí, tenemos calas vírgenes que parecen sacadas de un anuncio. Pero también tenemos 47 grados a la sombra y gente que va a la playa a las 6 de la mañana a plantar la sombrilla como quien conquista territorio.
Eso sí: cuando ves el agua turquesa de Los Muertos o Monsul… se te olvida hasta que estás sudando por detrás de las rodillas.

Tapeo fresquito, sudores garantizados
Lo bueno de Almería es que la tapa viene con la bebida. Lo malo es que para llegar al bar tienes que cruzar 3 calles que parecen el desierto de Mad Max. Pero vale la pena por una buena tapa de ensaladilla, unas gambas plancha o ese clásico salmorejo que te devuelve la voluntad de vivir.

Atardeceres que dan ganas de… seguir en la sombra
Almería tiene unos atardeceres espectaculares. El problema es que a las 21:30 aún hace 34 grados, y la gente en vez de aplaudir el atardecer, lo mira con cara de “¿pero esto cuándo se apaga?”.
Consejos para sobrevivir al verano almeriense:
- No te sientes en sillas de metal. Nunca. Jamás.
- Si vas a Cabo de Gata, lleva agua. Mucha. No te fíes.
- No salgas a correr a las 3 de la tarde. Ni a las 5. Ni corras.
- Si alguien te dice “no hace tanto calor”… no es de aquí.

Conclusión: El verano en Almería es una aventura
Y como toda buena aventura, tiene calor, sol, alguna insolación y momentos que no olvidarás. Entre baños, tapas, siestas forzosas y alguna que otra quemadura, lo pasarás tan bien que querrás repetir… el año que viene.
¡No lo pienses mas, y disfruta de Almería de punta a punta!










