Almería volvió a echarse ayer a la calle para acompañar a su Patrona, la Virgen del Mar, en una de las citas más esperadas de cada último domingo de agosto. Una procesión que puso el broche de oro a la Feria y Fiestas de Almería y que este año tuvo todavía más significado al celebrarse en el marco del 75 aniversario de su Coronación Canónica.
Desde primera hora de la tarde, las calles del centro comenzaron a llenarse de almerienses y visitantes que no quisieron perderse un momento que forma parte de la identidad de la ciudad. A las 20:00 horas, las puertas del Santuario de la Virgen del Mar se abrieron y la Patrona comenzó su recorrido, que se prolongó aproximadamente hasta la medianoche.
La salida estuvo marcada por los aplausos, los vítores, el repique de campanas y una lluvia de miradas, fotografías y muestras de devoción. El cortejo estuvo formado por hermandades y cofradías de Almería y de distintos puntos de la provincia, tanto de Pasión como de Gloria, además de grupos católicos, hermanos mayores, mantillas, camareras de la Virgen, niños que han realizado su Primera Comunión este año, miembros de la Hermandad de la Virgen del Mar y los dominicos, custodios de la Patrona.
Uno de los detalles que más llamó la atención fue la presencia de alrededor de 40 mantillas, junto a las numerosas representaciones que acompañaron a la Virgen durante todo el itinerario. Una imagen que volvió a demostrar la enorme vinculación que existe entre la ciudad y su Patrona.

Un recorrido con un momento histórico
La procesión recorrió Plaza de la Virgen del Mar, Lucano, Trajano, Eduardo Pérez, Plaza de la Catedral, Cervantes, Plaza de la Administración Vieja, Mariana, Jovellanos, Tiendas, Plaza Manuel Pérez García, Puerta de Purchena, Paseo de Almería, Plaza Emilio Pérez, Gerona, Arapiles y General Tamayo, antes de regresar al Santuario.
Pero si hubo un punto especialmente esperado fue el paso por el Paseo de Almería. Por primera vez, la Virgen del Mar recorrió íntegramente este espacio desde Puerta Purchena hasta Plaza Circular, estrenando oficialmente parte del renovado Paseo después de las obras.

Y precisamente en la Plaza Circular se vivió uno de los momentos más emotivos de la noche. Como manda la tradición, la Virgen volvió a mirar hacia el Mediterráneo, el mar por el que, según cuenta la tradición, llegó a Almería la imagen encontrada en la playa de Torregarcía en 1502. Desde allí, el obispo dirigió unas palabras a los presentes y se cantó el Himno de la Coronación, adquiriendo este año un significado todavía más especial al cumplirse 75 años de aquella Coronación Canónica.
La música también fue protagonista
La procesión contó con un importante acompañamiento musical formado por cuatro agrupaciones: la Banda de Guerra de la Brigada de Infantería Ligera Rey Alfonso XIII de La Legión, la Agrupación Musical Nuestra Señora del Mar de Huércal de Almería, la Banda de Música Santa Cecilia de Sorbas y la Banda Municipal de Música de Almería.
Cada una ocupó su lugar dentro del cortejo, poniendo música a una de las noches más especiales del calendario almeriense. La Banda de Guerra de La Legión abría el cortejo, mientras que las distintas agrupaciones acompañaban a San Indalecio, a la Virgen del Mar y cerraban la comitiva junto a las representaciones institucionales.

Una ciudad unida junto a su Patrona
La procesión de este año volvió a dejar una imagen que se repite cada último domingo de agosto: miles de almerienses acompañando a la Virgen del Mar por las calles de la ciudad.
La temperatura, de unos 24 grados a las ocho de la tarde, también acompañó a una jornada que fue descrita como especialmente multitudinaria. Familias, cofrades, mayores, jóvenes y visitantes se fueron reuniendo a lo largo del recorrido para contemplar el paso de la Patrona.
Además de las hermandades y cofradías de la capital y la provincia, el cortejo contó con las habituales representaciones institucionales, autoridades civiles y militares y numerosos miembros de la sociedad almeriense.

Y entre nardos, música, incienso, aplausos y el sonido de las campanas, la Virgen del Mar regresó finalmente a su Santuario por la calle Gerona.
Así, Almería despidió su Feria 2026 de la manera más tradicional: junto a su Patrona. Una Feria que este año ha estado marcada por la celebración de su 75 aniversario de Coronación Canónica y que encontró en esta procesión su broche final.
Porque podrán cambiar los escenarios, las calles, las actividades y las generaciones, pero hay una imagen que sigue formando parte de la memoria colectiva de Almería: la Virgen del Mar recorriendo las calles de su ciudad mientras miles de almerienses caminan a su lado.











