El verano empieza a despedirse, pero en Almería todavía quedan muchos días para disfrutar de uno de nuestros mayores tesoros: el mar. Porque que agosto llegue a su fin no significa que tengamos que guardar todavía la toalla, las chanclas y las ganas de playa.
Nuestra costa sigue ahí, esperándonos para disfrutar de un último baño, de una tarde al sol, de un paseo junto al Mediterráneo o simplemente de unas horas compartiendo buenos momentos con quienes más queremos.
Todavía quedan días para disfrutar del verano
A veces pensamos que para disfrutar de unas vacaciones de ensueño tenemos que hacer las maletas y recorrer cientos de kilómetros. Pero vivimos en un lugar donde muchos de esos pequeños lujos están a pocos minutos de casa.
Almería nos regala una costa llena de contrastes para todos los gustos: grandes playas donde extender la toalla y olvidarse del reloj, pequeñas calas donde buscar un poco de tranquilidad y rincones donde el paisaje hace que parezca que estamos mucho más lejos de lo que realmente estamos.
Desde las aguas cristalinas de Cabo de Gata hasta las playas y calas que encontramos a lo largo de nuestra costa, todavía tenemos muchas oportunidades para descubrir o redescubrir esos lugares que hacen especial al verano almeriense.

Además de Mónsul, Los Genoveses, Las Negras, San José o Aguadulce, que son solo algunos ejemplos de una costa que merece la pena recorrer y disfrutar.
Y no hace falta esperar al próximo verano para volver. Septiembre también puede ser un momento perfecto para acercarse al mar, cuando las temperaturas siguen acompañando y el ritmo empieza a ser algo más tranquilo.
Perderse un poco para disfrutar mucho
No siempre hace falta tener un plan. A veces el mejor verano es el que empieza con un “¿vamos a la playa?” y termina viendo cómo cae el sol.
Una mañana de baño, una comida cerca del mar, un paseo sin prisas, una conversación bajo la sombrilla o ese momento en el que simplemente te quedas mirando el horizonte. Son planes sencillos, pero precisamente ahí está su encanto.
Y es que nuestras playas tienen algo difícil de explicar: la posibilidad de desconectar sin necesidad de ir demasiado lejos. Basta con acercarse a la costa, sentir la arena bajo los pies y dejar durante unas horas las preocupaciones a un lado.

El lujo de tenerlo tan cerca
Vivimos rodeados de paisajes que para muchas personas son un destino de vacaciones. Nosotros tenemos la suerte de poder disfrutarlos durante todo el año.
El azul del Mediterráneo, el contraste entre el mar y el paisaje, los atardeceres sobre la costa y esa luz tan característica de Almería convierten cualquier día de playa en un pequeño lujo.

Por eso, antes de dar oficialmente por terminado el verano, todavía queda una cosa por hacer: disfrutarlo y cuidarlo.
Coge la toalla, reúne a tu gente, busca tu rincón favorito y vuelve a la playa. Porque todavía quedan días de sol, baños, paseos, risas y atardeceres por delante.
El verano aún no ha terminado. ¡Y la costa de Almería sigue esperando!










