¿Quién necesita coger un avión durante la Feria de Almería? Del 23 al 25 de agosto, la Plaza de la Constitución se convierte en una pequeña vuelta al mundo con el 41º Festival Internacional de Folclore, que este año llega con más grupos y una noche más de celebración.
Durante tres días, once grupos de siete países y diferentes puntos de España llenarán la Plaza Vieja de música, bailes, trajes tradicionales y mucho color. Y lo mejor: la entrada es gratuita hasta completar aforo.

La cosa empieza el domingo 23 a las 22:00 horas, con Almería como anfitriona y actuaciones de Italia, Galicia y Taiwán. El lunes 24 será el turno de Paraguay, Argentina, Valencia y Brasil, mientras que el martes 25 llegarán Canarias, Senegal y Extremadura, además de Taiwán y el cierre del grupo almeriense ‘Virgen del Mar’.

TRES NOCHES Y SIETE PAÍSES
Habrá de todo. Desde los abanderados italianos de Sansepolcro, con tambores, trompetas y espectaculares banderas, hasta los ritmos brasileños, pasando por las danzas paraguayas, el folclore argentino, los bailes valencianos o los sonidos tradicionales de Senegal.
Y si alguien piensa que el folclore es sinónimo de «señores bailando en círculo», que se pase por la Plaza Vieja. Entre los participantes hay grupos con propuestas que mezclan tradición y espectáculo y que llegan después de haber actuado en festivales internacionales de todo el mundo.

Y ALMERÍA TAMBIÉN JUEGA EN CASA
El encargado de representar a la provincia será el Grupo Municipal de Folclore ‘Virgen del Mar’, que lleva más de 80 años manteniendo vivas las tradiciones almerienses.
Así que durante tres noches se podrá hacer algo bastante difícil: viajar de Italia a Taiwán, de Paraguay a Senegal y de Brasil a Canarias sin moverse del centro de Almería.

Todo empieza a las 22:00 horas en la Plaza de la Constitución y la entrada es libre hasta completar aforo.
Un plan sencillo para la Feria: llegar, buscar sitio y dejar que el mundo venga a Almería. Eso sí, para viajar a siete países en tres noches no hace falta maleta, pero probablemente sí haga falta echarse un abanico.










