La Feria de Almería es una de las celebraciones más queridas por los almerienses: alegría en las calles, casetas llenas de vida, música, reencuentros y mucho color. Pero hay un elemento fundamental de nuestra identidad que, poco a poco, se ha ido perdiendo entre las luces de la fiesta: el traje típico almeriense.
Mientras en otras provincias andaluzas los trajes tradicionales son protagonistas indiscutibles, en Almería tenemos una riqueza cultural única que no siempre se visibiliza como merece. Hablamos de la Refajona y el Zaragüel, los auténticos trajes típicos de nuestra tierra.

¿Qué es la Refajona?
La Refajona es el traje típico femenino de Almería, originario de la indumentaria tradicional de las mujeres del campo y la sierra. Se compone de:
- Refajo (falda) de lana o paño, con colores intensos como el rojo, el granate o el azul, a menudo con rayas horizontales.
- Blusa blanca con mangas abullonadas y encajes.
- Justillo o corpiño, ajustado al torso, frecuentemente con bordados o cintas decorativas.
- Delantal negro con bordados florales.
- Pañuelo o mantón en los hombros.
- Medias de punto y alpargatas o zapatos negros.
- Peinado tradicional con moño bajo y flores.
Este traje refleja la fuerza y la belleza de la mujer almeriense, con raíces profundas en las costumbres rurales de la provincia.

¿Y el Zaragüel?
El Zaragüel es el traje masculino típico, una prenda muy característica del sureste peninsular, usada por pastores, agricultores y hombres del entorno rural. Se compone de:
- Zaragüeles, que son una especie de calzones blancos amplios, a veces con puntillas o bordados.
- Camisa blanca de lino o algodón.
- Faja de lana en la cintura (roja, negra o azul).
- Chaleco oscuro o de rayas.
- Sombrero de ala ancha o gorra.
- Espardeñas o botas camperas.
El Zaragüel es símbolo de sencillez, tradición y orgullo por nuestras raíces campesinas.
¿Por qué deberíamos vestirlos en feria?
Porque es nuestra seña de identidad. Estos trajes no son disfraces, son historia viva. Representan a nuestros antepasados, a quienes construyeron la Almería que hoy disfrutamos.
En otras ciudades andaluzas, la feria no se entiende sin el traje tradicional. En cambio, en Almería, muchas veces optamos por trajes foráneos, ignorando que tenemos una riqueza etnográfica propia, singular y bellísima.
¿Dónde conseguirlos?
Hay asociaciones culturales, grupos de folclore, escuelas de danza y modistas locales que aún confeccionan estos trajes a medida o los alquilan. También puedes consultar archivos históricos o museos etnográficos para ver ejemplos reales y auténticos.

Almería tiene su propio traje típico. Uno que habla de nosotros, de nuestras raíces, del campo, del mar, de la sierra y de la lucha de generaciones.
Salgamos a la calle con orgullo, con historia, con identidad. Que la Refajona y el Zaragüel vuelvan a lucirse como merecen.









