Hay planes que nunca fallan: reunir a la familia, llamar al grupo de amigos, preparar algo de carne, echar unas bebidas a la nevera y buscar un buen sitio donde pasar el día. Y si encima hay naturaleza, sombra y una mesa donde poner toda la comida, ya tenemos el plan redondo. ¡Pues parece que vuelve a ser tiempo de barbacoas, Sæcios!
El pasado 15 de octubre finalizó el periodo de peligro alto de incendios forestales en Andalucía, que comenzó el 1 de junio. Esto significa que, desde el 16 de octubre, termina la prohibición general de encender fuego para cocinar en terrenos forestales y zonas de influencia forestal durante ese periodo. Eso sí, que nadie se venga arriba con las pinzas todavía: hay que seguir respetando la normativa y las posibles restricciones que se establezcan en cada lugar.
¿Desde cuándo se pueden hacer barbacoas?
La normativa andaluza establece que, durante la época de peligro alto de incendios, queda prohibido encender fuego para preparar alimentos, incluso en áreas recreativas que cuentan con barbacoas habilitadas. La restricción se aplica del 1 de junio al 15 de octubre, ambos incluidos.
Con el fin de este periodo, vuelve a ser posible utilizar las barbacoas en los lugares autorizados, siempre que no existan otras prohibiciones o limitaciones vigentes. Y ojo, porque esto no significa que podamos plantar una parrilla en cualquier rincón del monte: hay que utilizar instalaciones habilitadas y comprobar las condiciones de uso de cada espacio.
Además, durante el periodo de peligro medio, que en Andalucía comprende del 16 al 31 de octubre, determinadas quemas requieren autorización previa. Por eso, antes de organizar el plan, conviene consultar las indicaciones de la Junta de Andalucía y del ayuntamiento correspondiente.
Almería tiene rincones perfectos para echar el día
Si algo tenemos en esta provincia es variedad de paisajes. Desde las zonas de montaña hasta los pinares y los espacios naturales del interior, hay un montón de lugares donde desconectar de la rutina, respirar aire fresco y disfrutar de una buena jornada al aire libre.
Entre las opciones que merece la pena tener en el radar están el área recreativa de La Roza, en Abrucena, en el entorno de Sierra Nevada, y La Limera-Murtal, en Turre, situada en plena Sierra Cabrera. Son espacios acondicionados para disfrutar de la naturaleza y cuentan con instalaciones para pasar el día, aunque siempre hay que comprobar las condiciones de uso antes de preparar las brasas.
Y es que no hace falta organizar un viaje de cientos de kilómetros para disfrutar de un buen plan. A veces basta con coger el coche, preparar una nevera con comida, llevar unas cartas para la sobremesa y encontrar ese rincón de Almería donde el tiempo parece ir un poquito más despacio.

El plan perfecto: familia, amigos y sobremesa sin mirar el reloj
Una barbacoa es mucho más que poner comida sobre las brasas. Es volver a reunir a quienes llevamos tiempo sin ver, escuchar las mismas anécdotas de siempre, discutir amistosamente sobre quién se encarga de la carne y terminar con una sobremesa que se alarga bastante más de lo previsto.
También es una buena oportunidad para que los más pequeños disfruten al aire libre, para dar un paseo por los alrededores o, simplemente, para sentarse a contemplar los paisajes que nos regala nuestra provincia.
Eso sí, para que el día termine con buen sabor de boca, hay que cuidar el entorno. Utiliza únicamente las barbacoas permitidas, respeta las señales y las indicaciones de los responsables del espacio, no dejes basura y asegúrate de que las brasas quedan completamente apagadas cuando corresponda. Si hay viento fuerte, riesgo elevado de incendio o una prohibición temporal, nada de encender fuego.
Así que ya sabéis, Sæcios: toca ir pensando en ese plan de campo que llevamos meses esperando. Buscad un buen sitio, juntad a vuestra gente y disfrutad de Almería como se merece, siempre con cabeza y respetando nuestra naturaleza. Porque si algo tenemos claro es que una buena barbacoa sabe todavía mejor cuando se disfruta rodeados de los paisajes de nuestra tierra.











