Hay logros que marcan un antes y un después. Es el caso de Esmeralda Ruiz Alonso, que se ha convertido en la primera mujer del Ejército de Tierra en ascender a suboficial mayor, el empleo más elevado al que se puede llegar dentro de la escala de suboficiales. Un hito que reconoce más de tres décadas de dedicación y una trayectoria profesional en la que ha abierto camino a otras mujeres.
Su historia en el Ejército comenzó el 1 de septiembre de 1994. Desde entonces, ha pasado por numerosas unidades, entre ellas la Guardia Real, la Brigada Paracaidista, la Brigada de La Legión y diferentes grupos de operaciones especiales. A lo largo de estos años, ha acumulado experiencia en distintos ámbitos y ha asumido responsabilidades que la han llevado a ocupar un lugar destacado dentro de las Fuerzas Armadas.
Una pionera en las operaciones especiales
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en 2001, cuando se convirtió en la primera mujer del Ejército de Tierra en realizar el Curso de Operaciones Especiales como cuadro de mando y ejercer posteriormente el mando en esta unidad.
Se trataba de un paso significativo en un ámbito especialmente exigente, en el que la preparación y la capacidad para asumir responsabilidades resultan fundamentales. Su trayectoria pionera fue reconocida en 2021 con el VIII Premio «Soldado Idoia Rodríguez, Mujer en las Fuerzas Armadas».
Pero su carrera no se ha desarrollado únicamente en territorio nacional. Esmeralda Ruiz Alonso ha participado en cuatro despliegues internacionales: Afganistán, en 2007; Mali, en 2013 y 2020; y Líbano, en 2016. Experiencias que forman parte de una trayectoria marcada por el compromiso con su profesión y el servicio en distintos escenarios internacionales.
A lo largo de estos años también ha recibido numerosas condecoraciones, entre ellas la Placa, Encomienda y Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, dos Cruces del Mérito Militar con distintivo blanco y diferentes medallas vinculadas a sus misiones en el exterior. En 2025 recibió, además, la Medalla Conmemorativa de la DANA de 2024.

El deporte, otra de sus grandes pasiones
Fuera de sus responsabilidades profesionales, hay otra faceta que ha acompañado a Esmeralda durante buena parte de su vida: el deporte. En concreto, las carreras de orientación, una disciplina que combina resistencia física, estrategia y capacidad para encontrar el camino correcto.
Desde 1999 ha conseguido numerosos podios en competiciones del Ejército de Tierra y campeonatos interejércitos, además de representar a España en pruebas internacionales celebradas en países como Portugal, Noruega, Bélgica, Finlandia, Brasil y Austria.
Entre sus resultados más destacados figuran el puesto 17 conseguido en Corea del Sur en 2015, donde fue la deportista española mejor clasificada entre todas las disciplinas, y el puesto 13 alcanzado en China en 2019, que figura en su historial como la mejor posición lograda por un militar español en carreras de orientación.
Y su trayectoria deportiva sigue muy viva. En 2026 ha vuelto a subir al podio interejércitos, con un segundo puesto en la prueba de distancia larga y un tercero en la de distancia media. También formó parte del Equipo Nacional de Pentatlón en 2001 y 2002 y del Equipo Nacional de Carreras de Orientación entre 2005 y 2007.
Su dedicación al deporte militar le ha valido, además, importantes reconocimientos del Consejo Internacional del Deporte Militar (CISM), entre ellos la Estrella Dorada y la Doble Estrella Dorada al Mérito Deportivo. A estos galardones se suma su reconocimiento como deportista militar destacada en 2023 y 2024.

Más de 30 años abriendo camino
El ascenso de Esmeralda Ruiz Alonso a suboficial mayor es mucho más que un nuevo paso en su carrera. Supone un hito para el Ejército de Tierra y un reconocimiento a una trayectoria construida a lo largo de más de 30 años de preparación, esfuerzo y constancia.
Desde sus primeros destinos hasta su participación en operaciones internacionales, pasando por su papel pionero en las operaciones especiales y sus éxitos deportivos, su recorrido demuestra la amplitud de una carrera dedicada al servicio militar.
Con este ascenso, Esmeralda Ruiz Alonso se convierte en la primera mujer en alcanzar la máxima categoría de la escala de suboficiales del Ejército de Tierra, dejando una huella en la historia de las Fuerzas Armadas españolas.










